Image from OpenversImsEl ciclo de Piero Quispe con los Pumas de la UNAM ha llegado a un desenlace que pocos imaginaban cuando aterrizó en la Ciudad de México como la gran promesa del fútbol peruano. Tras un paso discreto y una última etapa de préstamo en el fútbol australiano con el Sydney FC, el mediocampista no volverá a vestir la camiseta auriazul. La directiva del Pedregal y el jugador han decidido separar sus caminos de forma definitiva, marcando el fin de una apuesta que generó más expectativas que realidades en la cancha.
Una rescisión necesaria para ambas partes
La noticia de su salida no es producto del azar, sino de una gestión deportiva que busca limpiar el plantel para el nuevo proyecto. Según reportes cercanos a la institución, el club y Quispe alcanzaron un común acuerdo para rescindir su contrato de manera anticipada. Esta maniobra libera a Pumas de una ficha que no entraba en planes y, al mismo tiempo, le otorga al volante la carta de libertad para negociar su futuro inmediato.
El destino de Quispe parece estar trazado: Universitario de Deportes. El club de sus amores en Perú lo espera con los brazos abiertos, en un movimiento que busca reactivar la carrera de un jugador que, a sus 22 años, todavía tiene margen de mejora, pero que claramente no encontró su sitio en el esquema táctico del fútbol mexicano.
Factor técnico: Ni con Juárez, ni con Solari
El declive de Quispe en Pumas tiene una explicación directa en la dirección técnica. A pesar de haber llegado con el cartel de “joya sudamericana”, el peruano fue perdiendo peso de forma sistemática.
- La etapa de Efraín Juárez: El técnico anterior fue el primero en desplazarlo, relegándolo durante el Clausura 2026, lo que forzó su salida temporal hacia Australia.
- El proyecto de Esteban Solari: Con el cambio de mando para el Apertura 2026, se esperaba una “tabula rasa” para Quispe. Sin embargo, Solari fue tajante desde su llegada: el perfil del peruano no encaja en la reestructuración física y dinámica que busca implementar en Cantera.
Esta falta de respaldo técnico fue el detonante para que la directiva optara por finiquitar la relación laboral, entendiendo que mantener al jugador solo representaría un gasto salarial sin retorno deportivo.
Los números de una promesa que no terminó de explotar
Analizando fríamente la estadística, el paso de Piero Quispe por la Liga MX deja un sabor agridulce. Aunque acumuló una cantidad considerable de partidos, su impacto directo en el marcador fue limitado para un jugador de sus características ofensivas.
- Partidos jugados: 71 (incluyendo Liga MX, Leagues Cup y Concachampions).
- Goles: 5.
- Asistencias: 4
- Disciplina: 6 tarjetas amarillas y 1 tarjeta roja.
Promediar menos de 0.1 asistencias por partido es una cifra baja para un mediapunta que fue presentado como el generador de juego que llevaría a Pumas al siguiente nivel. La inconsistencia fue su mayor enemigo, alternando destellos de técnica individual con largos periodos de intrascendencia en los partidos de alta intensidad.
Pumas en plena metamorfosis
La salida de Quispe es solo una pieza más en el rompecabezas que Esteban Solari está armando. La lista de bajas bajo su gestión comienza a crecer, buscando un equipo más compacto y acorde a su filosofía:
- Efraín Juárez (DT): El inicio del cambio.
- Jordan Carrillo: Otra salida confirmada en la zona de creación.
- Piero Quispe: Rescisión confirmada.
- Robert Morales: Se mantiene como un rumor fuerte de salida en las próximas semanas.
Comentario final: ¿Qué gana Pumas y qué gana Quispe?
Desde una perspectiva analítica, este movimiento es un “reset” saludable. Pumas deja de forzar la inserción de un jugador que nunca terminó de adaptarse al ritmo de la Liga MX, y Quispe regresa a un entorno donde es figura y donde la presión será distinta.
El fútbol peruano recupera a uno de sus talentos más técnicos para su liga local, pero queda la reflexión sobre qué le faltó a Quispe para triunfar en un mercado exportador como el mexicano. ¿Fue falta de adaptación física o simplemente no encontró el sistema adecuado? Lo cierto es que, para Pumas, la era de las “joyas” por descubrir parece estar dando paso a un periodo de mayor pragmatismo bajo las órdenes de Solari.

























