La eliminación en el Clausura 2026 no ha sido un trago amargo más para la directiva de Rayados; ha sido el catalizador de una purga estructural que busca devolverle la identidad a un equipo que parecÃa haberla perdido entre talonarios y nombres de relumbrón. La salida de José Antonio Noriega de la presidencia deportiva marca el fin de una gestión y el inicio de una “operación retorno” liderada por hombres que saben lo que pesa la camiseta del Monterrey.
El regreso de la mÃstica: Walter Erviti al mando
La designación de Walter Erviti como nuevo director deportivo no es una decisión al azar. El argentino, uno de los últimos grandes orquestadores que tuvo la “Pandilla” en el campo, asume el reto de limpiar las asperezas de un vestuario que quedó señalado tras los recientes fracasos. Su primera declaración de intenciones fue clara: autocrÃtica feroz. Erviti no llega a prometer tÃtulos de palabra, sino a reconstruir los cimientos deportivos, empezando por admitir que el club no ha estado a la altura de su nómina ni de su gente.
Este cambio de guardia trae consigo decisiones dolorosas pero necesarias para la nueva directiva. La salida de Nicolás Sánchez como técnico y, sobre todo, el fin de la etapa de Sergio Canales, marcan un punto de inflexión. Lo de Canales, en particular, se lee como el cierre de una polÃtica de fichajes “bomba” que, si bien ilusionaron en la oficina, no terminaron por cuajar en el liderazgo jerárquico que el equipo necesitaba en los momentos de eliminación directa.
Jonathan Orozco y el perfil del nuevo cuerpo técnico
La presencia de Jonathan Orozco en El Barrial este jueves ha desatado una ola de nostalgia, pero su visita tiene un trasfondo estrictamente profesional. Con la salida de la estructura anterior, el área de preparación de porteros ha quedado vacante, y la directiva de Erviti está buscando perfiles que unan capacidad técnica con pertenencia institucional.
Orozco, quien levantó cinco trofeos con el club, está en una terna de evaluación junto a nombres como Alejandro Saccone. La intención de Erviti es rodear al próximo Director Técnico de un equipo de trabajo que respire el ADN de Rayados. La afición, golpeada por la irregularidad del equipo, ve en “Jona” no solo a un instructor, sino a un guardián de la identidad regiomontana que tanto se ha extrañado en las últimas liguillas.
Un mercado de verano bajo la lupa
Con el Apertura 2026 y la Leagues Cup a la vuelta de la esquina (julio/agosto), el tiempo es el peor enemigo de Erviti. La planificación ahora debe ser quirúrgica. La salida de Canales libera una plaza de extranjero y una masa salarial considerable, lo que le otorga al nuevo director deportivo margen de maniobra para buscar piezas que encajen en un sistema más funcional y menos dependiente de las individualidades.
El mensaje desde las oficinas de El Barrial es de reconstrucción total. Rayados ha entendido que para volver a mandar en la Liga MX no basta con tener el estadio más moderno o la plantilla más cara; hace falta gente que entienda la idiosincrasia del club. El regreso de los Ãdolos a los puestos de toma de decisiones es la apuesta más arriesgada, pero quizás la única vÃa para sanar la herida con una afición que ya no acepta menos que la excelencia.
























