La contundente victoria del Real Madrid por 4-1 frente al Sevilla dejó excelentes sensaciones en el conjunto merengue, destacando especialmente el rendimiento de Fede Valverde desempeñándose como lateral derecho. Tras haber cumplido con solvencia en esa demarcación durante la reciente remontada de Champions League frente a la Roma, el internacional uruguayo volvió a ocupar el carril del ‘2’, consolidándose como una alternativa de máxima fiabilidad en un puesto donde fichajes como Trent Alexander-Arnold y Denzel Dumfries aún no terminan de convencer al cien por ciento a la afición y al cuerpo técnico.
La gran incógnita táctica de cara a El Clásico
Con la vista puesta en el compromiso de Champions League de este miércoles ante el RB Leipzig —donde el holandés Dumfries apunta a la titularidad—, el verdadero debate en Valdebebas gira en torno al planteamiento que utilizará el técnico para El Clásico del próximo domingo frente al FC Barcelona en el Camp Nou.
A pesar de que el centro del campo parece contar con un engranaje sólido gracias al nivel de Arda Güler en la generación de fútbol, bien respaldado en el doble pivote por la cobertura de Aurélien Tchouaméni, la ubicación exacta de Valverde en Barcelona genera diversas proyecciones tácticas:
Opción A (Lateral puro): Repetir el rol de los últimos encuentros, situando a Fede como carrilero diestro para contener el peligro ofensivo culé.
Opción B (Doble lateral / Falso extremo): Adelantar su posición para actuar como extremo derecho con libertad de recorrido, formando una dupla táctica en banda junto a Dumfries.
Esta última alternativa cobra fuerza debido a la dificultad de alinear a Endrick como titular en un duelo de máxima exigencia, perfilándose el brasileño como un revulsivo de garantías desde el banquillo, tal como ocurrió en Roma.
Polivalencia y entrega al servicio del equipo
La disposición de Fede Valverde para sacrificarse en beneficio colectivo ha sido históricamente uno de sus mayores activos, una versatilidad que entrenadores como Carlo Ancelotti explotaron con éxito y que el actual cuerpo técnico sigue maximizando. Con la cobertura defensiva de un lateral clásico a su espalda, el uruguayo recuperaría la libertad para explotar su mayor virtud: la potencia en la zancada y el ataque a los espacios.
Tras el duelo europeo en Italia, el propio centrocampista charrúa resumió su mentalidad ante la exigencia de adaptarse a diferentes roles:
“Lo importante es ganar, como dijo el míster… Yo feliz de seguir teniendo minutos sea donde sea, disfruto mucho jugando, tenía mucho espacio para correr en banda y agradecido a que el míster siga confiando en mí y yo daré el máximo por el equipo”.





























